El Ministerio de Economía realizó este martes el acto de apertura de las ofertas técnicas para vender el 90% de las acciones de AySA, la empresa distribuidora de agua en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) con una cartera de 14 millones de usuarios, que hoy están en manos del Estado.
De acuerdo al acta de apertura, los 2 ofertantes confirmados de los 17 que participaron en el proceso son el consorcio Rowing S.A., integrado también por Arcos, Transclor y el fondo de inversión PHX; y el grupo liderado por Roggio ROAS, que participa junto con otras cuatro firmas.
Se trata dos grupos locales de los empresarios Walter Román y Mauricio Filiberti por un lado, y Aldo Roggio por el otro, que presentaron ofertas con firmas internacionales, dado que ninguna de las nacionales alcanzaba, por sí sola, los requisitos necesarios para presentarse.
Aquellos oferentes que aprueben el análisis técnico y cumplan con los requisitos del pliego, podrán presentar la oferta económica. Dado que el pliego no establece un precio base, esta instancia será definitoria para determinar al ganador.
AVANZA LA PRIVATIZACIÓN DE AYSA. EL NUEVO OPERADOR TENDRÁ OBLIGACIONES DE INVERSIÓN POR MÁS DE US$ 2.000 MILLONES EN LOS PRIMEROS 5 AÑOS
El Ministerio de Economía realizó hoy el acto de apertura de las ofertas técnicas del cual participaron dos oferentes. El proceso contempla la…
— totocaputo (@LuisCaputoAR) September 15, 2026
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la noticia en su cuenta de X: “Avanza la privatización de AySA. El nuevo operador tendrá obligaciones de inversión por más de u$s 2000 millones en los primeros 5 años”, y agregó: “Con las privatizaciones del gobierno del presidente Javier Milei, la libertad y la Argentina avanzan”
Los consorcios interesados
Los nombres que se conocen hasta ahora son las cabezas locales de dos consorcios.
El primero, Rowing S.A., integrado por cuatro firmas. La empresa de ingeniería y construcción Rowing del empresario Walter Román; la proveedora de cloro para la potabilización de Aysa desde el 2009, Transclor, cuyo dueño es Mauricio Filiberti; la brasilera Arcos Sanamento e Participações S.A. que aporta la experiencia técnica por operar el servicio de agua potable y alcantarillado en Río de Janeiro, Brasil; y el fondo de inversión de los Países Bajos PHX.
El otro oferente y natural candidato por su trayectoria en el rubro es el Grupo Roggio, que opera el subte porteño, el ramal Urquiza a través de Ferrovías y Aguas Cordobesas.
El pliego
La licitación contempla la transferencia al sector privado del 90% de las acciones de titularidad del Estado Nacional, mientras que el 10% restante pertenece a los empleados de la empresa dentro del Programa de Propiedad Participada.
La concesión será por 30 años, con revisiones de las tarifas cada cinco años, la obligación de inversiones privadas sin asistencia estatal y que la concesionaria mantenga el equilibrio económico.
La primera fase consta de un Plan de Acción 2027-2031 de cumplimiento obligatorio, que contempla inversiones por $ 2,89 billones (aproximadamente u$s 2000 millones), a valores de diciembre de 2025 y sin IVA.
En ese período, el esquema establece que el nivel tarifario vigente al momento de su presentación se mantenga constante en términos reales y no proyecta nuevos aumentos reales. Sin embargo, admite excepciones.
El contrato fija metas de cobertura para 2031 de 75,3% en agua y 63,9% en cloacas, que deberán alcanzar como mínimo 90% y 75%, respectivamente, al finalizar el plazo inicial de 30 años.
El cumplimiento de estas obligaciones será controlado anualmente por el ERAS.
El contrato también establece garantías y sanciones ante incumplimientos graves y reiterados, que pueden incluir multas y la pérdida de la concesión.
El negocio de Aysa
En el Ministerio de Economía calculan recaudar alrededor de u$s 500 millones, lo que convierte a esta privatización en la más importante de la gestión de Javier Milei.
“AySA era un modelo de disfunción administrativa. Entre 2006 y 2023, la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de u$s 13400 millones. Sin embargo, un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, las pérdidas de agua no contabilizada se mantienen en 42%, la morosidad pasó del 4% al 16% y los costos operativos aumentaron 80%”, aseguró el ministerio de Economía en un comunicado.
