El reciente rechazo en el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Bragado a un proyecto de ordenanza vinculado a la salud mental desató un fuerte debate político, institucional y sanitario en la ciudad. Lejos de la polarización y de las chicanas partidarias, el jefe de la Guardia de Emergencias del Hospital Municipal San Luis, el Dr. Jonatan Ruiz, rompió el silencio con un profundo análisis técnico. En una detallada exposición pública, el profesional expuso los motivos de la inviabilidad del proyecto original —impulsado inicialmente por el vecino Enzo Malfatto— y puso sobre la mesa un dispositivo “superador” adaptado a la realidad local y al marco legal vigente.
El origen del conflicto: una iniciativa ciudadana en el centro de la escena
El debate se originó a partir de una inquietud comunitaria canalizada por el vecino Enzo Malfatto, quien colocó el foco sobre la apremiante necesidad de abordar de forma integral la salud mental en Bragado, una problemática que acumula una alta demanda y listas de espera de hasta 450 pacientes. La propuesta legislativa ingresó al Concejo Deliberante con el objetivo de estructurar un centro de atención especializado, pero tras su tratamiento legislativo terminó siendo desaprobada por el cuerpo político.


El revés legislativo generó cruces y expresiones de indignación en las redes sociales locales, donde sectores opositores y vecinos criticaron duramente la decisión de los concejales, señalando que la negativa evidenciaba una falta de interés por la salud mental.
La postura institucional y el llamado a la cordura
En este escenario de tensión, el Dr. Jonatan Ruiz —médico especialista y jefe de guardia de adultos del Hospital San Luis (MP: 65.476)— emitió un mensaje público a título estrictamente personal, “desprovisto de intereses político-partidarios” y apelando al compromiso ético que exige el juramento hipocrático con la comunidad de Bragado.
“Esto no es Boca-River. Si gana uno ganan todos, y si pierde uno perdemos todos. No hay que ser tan drásticos ni apresurarse a hacer un veredicto sin haber estudiado con responsabilidad el trasfondo sanitario”, expresó Ruiz al inicio de su alocución, reconociendo y felicitando el impulso inicial del vecino Malfatto por poner el tema en la agenda pública.


¿Por qué fracasó el proyecto original? Las claves técnicas del rechazo
Basándose en su experiencia operativa cotidiana dentro del sistema de salud y en las normativas vigentes (como la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657), el jefe de guardia desmenuzó los diez puntos más flojos del proyecto desaprobado, argumentando por qué su aplicación tal como estaba redactada resultaba inviable:
1. La ubicación física (El error del CAPS Rivalzaga): El proyecto contemplaba instalar el dispositivo en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) «Rodolfo Arrivalzaga», ubicado a casi 3 kilómetros (unas 30 cuadras) del Hospital San Luis. Para Ruiz, esto representa una traba operativa insalubre. Ante una crisis de excitación psicomotriz, los pacientes no solo requieren contención psicológica, sino que frecuentemente esconden cuadros clínicos orgánicos críticos (como un ACV, una hemorragia cerebral, una sepsis, traumatismos o graves alteraciones metabólicas) que exigen recursos de alta complejidad inmediatos imposibles de resolver en una salita periférica.
2. La falacia de los cuatro psiquiatras presenciales: El proyecto exigía una dotación mínima de cuatro médicos psiquiatras presenciales las 24 horas. El médico demostró que esta exigencia es de cumplimiento imposible debido a la crisis estructural de recursos humanos que afecta no solo a Bragado, sino a toda la región (como Chacabuco o Junín), donde no existe oferta de especialistas dispuestos a cubrir guardias pasivas o activas de esa magnitud, sumado al altísimo costo presupuestario que representaría.
3. Confusión entre guardia e internación: La iniciativa original rozaba la creación de un «mini psiquiátrico» descentralizado. El especialista recordó que la ley prohíbe los establecimientos monovalentes nuevos y estipula que las internaciones breves deben realizarse en hospitales generales, bajo criterios estrictamente clínicos y no plazos rígidos arbitrarios.
4. Demandas desmedidas y marco legal: Se abordó también la delgada línea de las internaciones involuntarias (Art. 20 de la Ley 26.657), aclarando que los equipos médicos tienen la potestad de actuar ante riesgos inminentes sin requerir autorización judicial previa, y que las decisiones de externación dependen exclusivamente del equipo tratante y no de un juez.
5. Adicciones y derivaciones: El proyecto carecía de un abordaje articulado y operativo para consumos problemáticos (CPA) y derivaciones de pacientes sin obra social, un talón de Aquiles histórico en la región.
La propuesta superadora: Creación del EDIC
Lejos de quedarse en la crítica destructiva, el Dr. Ruiz propuso una alternativa concreta, sustentable y costo-eficiente para el municipio: la creación del EDIC (Equipo de Intervención en Crisis), una unidad hospitalaria de atención integrada físicamente dentro del Hospital Municipal San Luis.
Este dispositivo optimiza los recursos humanos y económicos ya existentes en el Estado municipal:
Psicólogos y enfermeros especializados: Presenciales y continuos las 24 horas para garantizar la primera escucha, contención y observación inicial.
Articulación directa con la guardia general: Para descartar de inmediato patologías orgánicas o clínicas asociadas.
Psiquiatría de guardia pasiva localizable: Para consultas críticas y manejo de psicofármacos sin incurrir en gastos mastodónticos ni contrataciones inexistentes.
Inclusión de consumos problemáticos: Articulando de forma coordinada con el CPA y la red de atención primaria para evitar el abandono de los pacientes tras el alta.
Un llamado a la responsabilidad política
La crónica de este conflicto deja en evidencia que el rechazo en el HCD no respondió a una negativa caprichosa contra la salud mental, sino a un choque entre la voluntad política declamativa y la cruda viabilidad técnica y operativa del sistema sanitario.
Al cierre de su análisis, el profesional reiteró que la propuesta técnica elaborada se encuentra a absoluta disposición de cualquier concejal o actor político de Bragado que desee tomarla, estudiarla en profundidad y transformarla en una ordenanza sólida que perdure en el tiempo, priorizando el bienestar por sobre las diferencias partidarias.
Mirá el análisis completo brindado por el Dr. Jonatan Ruiz en YouTube: Http://www.youtube.com/watch?v=92x_GWOgzYE

