La salida del Gobierno de la “Mesa de Negociación” para revisar la tarifa del transporte de granos hizo escalar el conflicto entre los dadores de carga y los camioneros que no llegan a un valor de referencia lo que está generando un “colapso logístico” en las zonas cerealeras.
El conflicto, a raíz del alza de combustible en los últimos 45 días – por la guerra y el salto del precio del petróleo- mantiene enfrentados a los transportistas de granos con los acopiadores.
En las últimas horas el escenario ha escalado hacia una parálisis total en los puertos de Bahía Blanca y Quequén pero, además,impacta de manera directa en el otro cordón cerealero del país: el Gran Rosario.
Lo que comenzó como una puja tarifaria por el impacto de los costos operativos se ha transformado en un bloqueo de dimensiones críticas que ya no solo afecta a los actores privados, sino que golpea directamente el ingreso de dólares a la economía nacional en un momento de extrema fragilidad.
Costos al alza y negociaciones truncas
El reciente salto del 25% en el precio de los combustibles, terminó de dinamitar la rentabilidad de los transportistas, quienes exigen una actualización de tarifas que compense el nuevo esquema de costos. Sin embargo, la última mesa de negociación en la provincia de Buenos Aires fracasó.
