Una madre de Bragado denunció a través de su cuenta de Facebook que su hija de 14 años recibió comentarios que consideró inapropiados y humillantes durante su primera consulta ginecológica. El caso abrió interrogantes sobre la calidad de la atención, la comunicación con adolescentes y el estado actual del sistema sanitario.
En las últimas horas se conoció el testimonio de una madre de Bragado que denunció públicamente mediante redes sociales, una situación que, según su relato, ocurrió durante el primer control ginecológico de su hija de 14 años en una sala de atención de la ciudad.
Según expresó la mujer, ambas acudieron a la consulta para recibir asesoramiento sobre anticoncepción y salud sexual, pero la experiencia terminó generando indignación y malestar en la familia.
“Fue su primera experiencia ginecológica y fue un asco”, manifestó la madre.

Siempre de acuerdo con el relato difundido por la familia, durante la consulta se habrían producido expresiones como: “Si cogés sin forro, lo mínimo que puede pasarte es terminar en un hospital abortando” y “¿Vos no sabés ponerle un forro a tu novio? Llevate de acá y empezá a practicar con un desodorante”.
La madre también aseguró que se le habría dicho a la adolescente: “¿Sabías que con tu edad podés venir a abortar sin el consentimiento de tu mamá?”.
“A mí me paralizó la situación. Entiendo que los profesionales deben hablar de prevención y riesgos, pero no de esa manera con una chica de 14 años”, sostuvo la mujer.
Según manifiesta la madre, no solo que no recibieron el asesoramiento debido, sino que tampoco se implementó ningún método anticonceptivo para las jóvenes.
Desde este espacio consideramos necesario abrir el debate sobre una pregunta que muchos vecinos se hacen: ¿qué está ocurriendo con la atención en algunos ámbitos de la salud pública? ¿Cómo se informa y acompaña a los adolescentes que llegan por primera vez a una consulta tan sensible como una ginecológica?
La salud pública necesita profesionales capacitados, pero también escucha, empatía y formas adecuadas de comunicación. Porque muchas veces una sola experiencia puede definir si un adolescente vuelve a consultar o decide alejarse del sistema de salud.

