Una vez más, la voz de Paloma Angione volvió a poner el nombre de Bragado en lo más alto. En la noche del lunes 20 de julio, la joven cantante se presentó nuevamente en el programa “Es mi sueño”, conducido por Guido Kaczka, y logró avanzar a los cuartos de final tras obtener un total de 343 puntos otorgados por el jurado: 80 de Abel Pintos, 100 de Carlos Baute, 73 de Natalie Pérez y 90 de Joaquín Levinton.
Para esta nueva instancia, Paloma eligió interpretar “No llores por mi Argentina”, una de las canciones más emblemáticas del repertorio nacional. Sin embargo, la presentación tuvo un ingrediente especial que probablemente pasó desapercibido para gran parte del público.
Luego de la emisión, su profesor Jorge Mónaco dejó un comentario en la publicación que la propia artista compartió en sus redes sociales, donde reveló un dato hasta ahora desconocido.
“Te felicito Palomín por lo logrado hoy y te agradezco el que hayas querido desempolvar ese arreglo que realicé y grabé hace más de 30 años de No llores por mi Argentina… vamos por más.”
Con esas palabras, el reconocido docente bragadense confirmó que el arreglo musical interpretado por Paloma fue una creación suya realizada hace más de tres décadas y que la cantante decidió rescatar para esta presentación nacional, convirtiéndolo en un reconocimiento a quien la acompaña en su formación artística desde hace años.
La emisión dejó, además, una coincidencia difícil de ignorar. Si bien el programa había sido grabado con anterioridad, salió al aire apenas un día después de que la Selección Argentina cayera en la final del Mundial 2026 frente a España. En ese contexto, escuchar “No llores por mi Argentina” adquirió para muchos espectadores una carga emocional distinta, transformando la interpretación en un momento especialmente significativo.

Más allá de esa coincidencia, lo concreto es que Paloma volvió a demostrar por qué continúa siendo una de las grandes revelaciones del certamen. Con cada presentación no solo representa a Bragado, sino también el trabajo silencioso de quienes, desde hace años, forman artistas en nuestra ciudad.
Jorge Mónaco puso el arreglo hace más de treinta años. Paloma le dio una nueva vida sobre uno de los escenarios más importantes de la televisión nacional.
Y Bragado, una vez más, tuvo motivos para emocionarse.

