Este lunes, el Gobierno publicó el decreto que autoriza la venta de las acciones estatales en las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano, emplazada en Campana, y José de San Martín, en Timbúes, Santa Fe.
Estos activos son controlados por el Estado a través de Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA), que cuenta con una participación del 65,01% en Belgrano y del 68,83% en San Martín.
La operación se realizará a través de licitaciones públicas con alcance nacional e internacional. Por la venta, el Gobierno estima recaudar entre u$s 350 millones y u$s 400 millones por cada una.
“Con la privatización de estas centrales, el Gobierno Nacional busca avanzar con el retiro del Estado en materia energética y permitir que el sector privado, con capacidad de inversión y experiencia, asuma la gestión de actividades allí donde es más eficiente”, dijo la Secretaría de Energía en un comunicado.
El Estado comparte participación con Central Puerto, Pampa Energía, AES, Enel Generación El Chocón, Cerros Colorados, Central Costanera e Hidroeléctrica Los Nihuiles.
Con menor porcentaje son dueñas Central Dock Sud, Central Piedrabuena, Generadora Córdoba, Hidroeléctrica Ameghino, Generación Mediterránea, Hidroeléctrica Diamante y Central Güemes.
Estas firmas tienen, según la disposición oficial, derecho de preferencia para igualar las ofertas que se presenten por cualquiera de las dos centrales.
El decreto, que lleva la firma del presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, además habilita al Gobierno Nacional a avanzar con la privatización de la central termoeléctrica Guillermo Brown. A diferencia de las otras dos centrales, estas se harán una vez concluido el proceso administrativo de finalización de su fideicomiso el 30 de septiembre, y una vez que Enarsa incorpore las acciones en su patrimonio.
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